Controles de calidad en los alimentos


El último escándalo por los restos de carne de caballo aparecidos en algunos productos alimenticios cuestiona los controles que llevan a cabo las autoridades sanitarias. Desde la Organización de Consumidores OCU advierte que son necesarios mas controles para evitar fraudes en el etiquetado.

El método que actualmente se utiliza para analizar los alimentos fue inventado por la NASA, con el objetivo de evitar intoxicaciones de los astronautas en las operaciones espaciales, lo que supondría un grave problema. Este sistema se basa en una serie puntos que tratan de garantizar la seguridad de los alimentos. Los contaminantes que pueden afectar a los alimentos son de diferentes tipos;  físicos (trozos de cristales, espinas de pescado…), químicos (pesticidas, medicamentos…), microbiológicos (salmonella, E.coli…).

En nuestro país los controles son de dos tipos: higiénico-sanitarios, para comprobar que se evita cada tipo de contaminación, y la que hacen los inspectores de consumo sobre el etiquetado.

La normativa marca que en las etiquetas de los productos alimenticios debemos ver bien claro el origen de los mismos, así como el número de lote y los datos del fabricante, entre otras informaciones. Corresponde a la administración competente en materia de consumo hacer cumplir la ley. Pero según la OCU “ni siquiera los certificados expedidos por ciertos organismos son suficientes” y piden “un papel más activo de las autoridades”.