Escoger un colchón III: Colchones de viscoelástica


 

Los colchones de viscoelástica empezaron a comercializarse en los 90 usando una espuma inventada por la NASA. Se parece al latex en su comodidad y adaptabilidad, aunque la deformación del material al peso es mayor y tarda más en desaparecer. Esto crea una sensación de envoltura que a no todos agrada (no se recomiendo para gente con vértigo) y entorpece los movimientos en la cama; pero mejora la adaptabilidad del colchón a cada parte del cuerpo, favoreciendo la rectitud de la columna.

Existen dos formas de fabricar el material: el espumado o de poro abierto y el moldeado. Se diferencian en su fabricación en que uno se hace expandir sin límites y el otro en un molde cerrado. El espumado es de poro abierto y menos homogéneo, de poro más amplio por lo que ventila mejor pero pierde la sensación viscoelástica. El moldeado es más homogéneo, presenta un poro más pequeño, por lo que el aire circula peor; pero aumenta en comodidad. El primero está presente en colchones más económicos y ciertos acolchados.
Son colchones interesantes, sobre todo, para gente que deba pasar mucho tiempo en cama. La media de precio para un colchón deviscoelástica 90 x 190 cm. está en unos 800 euros.

Existen otros materiales muy comunes, pero que dan colchones especiales para gente que le gusta  la dureza extrema como la lana o el algodón; o demasiado blandos para usos prolongados en el sueño, como la espuma.

Para finalizar, recordaremos los tamaños mínimos recomendables: el del grosor del colchón no debería ser menor de 15cm; el del largo, 10 centímetros más que la altura del usuario; y el ancho mínimo, de 80 y 135 cm, según durmamos solos o acompañados.

Puedes encontrar más información sobre colchones en la página de la OCU. Si ya tienes información y estás listo para encontrar un buen colchón puedes empezar por el catálogo de JYSK, ahora mismo incluye la oferta “Dreamzone Vconfort”, un colchón de espuma fría con acolchado viscoelástico por solo 149€.