La limpieza de los muebles


La madera es uno de los materiales más usados a la hora de confeccionar un mueble, que pueden ir desde las maderas blandas como el cedro, el fresno, el abedul o el ciprés entre otros y las maderas duras como el roble, la caoba, el olmo, el cerezo, la encina o el nogal.

Se ha usado desde tiempos inmemoriales y en cientos de estilos y así seguirá siendo probablemente, por lo que la limpieza y su cuidado son fundamentales para su buena conservación. Muchos hemos heredados los muebles de los abuelos por pertenecer a un estilo concreto o porque sus terminaciones son inigualables, por lo que deseamos que nuestros descendientes hagan lo mismo.

No basta con pasar un vaporizador limpia maderas comprado en un supermercado con un trapo seco, es cierto que de ese modo quita el polvo inmediato pero el cuidado de la madera radica en aplicar a cada una de ellas, lo que necesita. Razón por lo cual, debe averiguar por la limpieza que corresponde a la madera de sus muebles y su estado, es decir, no es lo mismo si está barnizado o al natural por ejemplo. Además, existen muchos muebles con un gran trabajo en su madera, de modo que se hace casi imposible acceder a cada una de los espacios con un simple trapo.

En el caso de los muebles de rattan por ejemplo, es imposible limpiarlo bien con un trapo. Lo aconsejable es hacer una mezcla de vinagre blanco y agua tibia, una parte de la primera y dos de la segunda. Luego, utiliza una esponja bien embebida para pasar por cada parte del mueble, en algunos casos, quizás debas usar un cepillo de dientes pero por lo general, la esponja llega a todos los espacios.

Otra opción es la de limpiarlos simplemente con zumo de limón, para luego secarlos con un paño seco y bien limpio, y por último, sacarles brillo frotándolo bien.

Un truco interesante para los arañazos, consiste en aplicarle una mezcla de pasta dentífrica con aceite de oliva y voilà.

Otra curiosidad en cuanto al cuidado en este caso de la madera de nogal, es la de limpiar primero el polvo de la madera, para posteriormente pasarle leche caliente pero sin hervir. Por último, limpiar con un paño suave.

Será divertido averiguar de qué modo le toca limpiar su madera, haciendo de sus muebles, algo especial.