Sobre cómo emanciparse con el sueldo básico


Antes de comenzar con el tema, tendríamos que delimitar cuál es la renta básica para poder sobrevivir, pues la cifra, en términos reales, puede oscilar desde los 400 hasta los 1000 euros. Pero no nos engañemos, pocos hay hoy que lleguen a los mil y con 400 euros nadie puede salir adelante fuera del entorno familiar, así que vamos a partir de una cantidad “ideal” de entre 500 y 700 euros aunque esa diferencia de doscientos pueda marcar grandes cambios en nuestro estilo de vida. Si usted es mileurista puede plantearse incluso ahorrar algo para su vejez.

Primero de todo es buscar un alquiler barato, cerca del trabajo si es posible, para poder ir andando o en bus y así ahorrar en transporte -use tarjeta de transporte o bono mensual-. Existen páginas donde podrá encontrar habitaciones en pisos compartidos de hasta cuatro personas desde 180 euros al mes sin sobrepasar los 250 con Internet y comunidad (consumo de agua) incluida.

El tema de la factura de la luz es el más peliagudo, aunque si se paga entre varios no lo es tanto (puede oscilar entre los 20 y los 60 euros, depende del número de personas que compartan el gasto). Lo que sí debemos es ser responsables con el consumo de la electricidad. Bombillas de bajo consumo o LED siempre, mantenga el calor en las habitaciones con las puertas cerradas, no deje los electrodomésticos en stand by, olvide para siempre el aire acondicionado en verano (una buena ducha y ventilador), contrólese con la calefacción en invierno (úsela solo para cambiarse de ropa o salir de la ducha), abríguese más en casa y use mayor número de mantas gruesas, dése duchas rápidas, lave en frío a carga máxima…

Apure los botes de champú, gel, pasta de dientes y los jabones (pegando el viejo al nuevo) al máximo. Llene el congelador de comida todo lo que pueda y compre estrictamente lo que vaya a consumir, aunque deba ir al supermercado (con su bolsa especial para la compra) dos o tres veces por semana. Es preferible ir varias veces a comprar que dejar la comida pudrirse en la nevera. Congele todo lo que pueda; el pan congelado ayuda a ahorrar. Los yogures pueden ser consumidos hasta un mes después de su fecha límite de consumo. Aproveche las ofertas de supermercados descuento como DIA o LIDL y nunca jamás tire comida. Los frutos secos, las legumbres, los cereales y la pasta son alimentos de larga duración. Las patatas, el pollo, los tomates, los pimientos, las zanahorias y muchos otros alimentos son más baratos en el mercado de abastos que en el supermercado. Explore los mercados tradicionales, es una grata experiencia aparte del ahorro que supone. Y aprenda a cocinar, eso es bueno para su bolsillo y además resulta atractivo a las mujeres.

Por último, dos consejos más para el emancipado precario moderno: no llame por el móvil, use aplicaciones de mensajería lo máximo posible y además conserve todos los tickets de compra y facturas que pueda para ver lo que va gastando cada día, semana y mes. Con todo y con esto tendrá que renunciar a muchas cosas como: comer fuera a menudo, ir al cine, beber un poco más de noche, hacer reparaciones o sustituir sus enseres personales… Sin embargo, si aprende a encontrar descuentos, dos por uno, ofertas en catálogos online, etcétera, tenga por seguro que podrá sobrevivir con un sueldo miserable y hacer que parezca digno.

Foto:ELLE.ES